Amáida
Una vuelta a la vida. Dos vueltas por el café.
Creamos una cafetería-homenaje a una tía modista: guiños al hilo, a la puntada y a las tramas… ¡las de la vida y las del café!
ARGENTINA – BUENOS AIRES
Belgrano
Creamos una marca protagonizada por una mujer que nunca vamos a conocer, aunque nos hubiera encantado. Descubrimos su mundo, su personalidad y sus deseos a través de las historias y recuerdos de su sobrina Nati, dueña de la cafetería. Aída era una modista apasionada, amante de la vida, los viajes y la familia: coqueta, detallista y generosa. La conversación fue el primer atajo hacia la identidad.
Primer desafío: el nombre tenía que contener en su composición el nombre de la tía. De todas las combinaciones posibles, ganó Amáida por flechazo: una de sus sobrinas nietas había soñado con ese nombre. Se trata de una fusión entre amar y Aída, es decir, la expresión verbal del amor familiar por Aída.
Para el concepto de marca partimos de la historia real, aunque no pensamos en un taller o atelier de costura literal. El logotipo recrea serifs ornamentales y las tramas del sistema gráfico reponen el punto cruz del mundo textil. En la paleta cromática domina el turquesa, el favorito de Nati: sereno y sutil, elegante y con buena presencia.
Trabajamos sobre las realizaciones del lenguaje textil que atraviesan lo cotidiano a nivel verbal, visual y espacial: las metáforas narrativas sobre la confección, las tramas del sistema gráfico que reponen el punto cruz, los almohadones con forma de botón, las sogas colgantes para luminarias que simulan pliegues textiles, los plafones de pared que parecen apliques, la barra que recrea un gran cajón de sastre.